Difracción en vaho
Conducir o ser conducido por la noche es una oportunidad de ver diversos efectos ópticos muy hermosos gracias a los faros de los automóviles. En este caso tenemos la difracción producida en las gotitas del vaho que empañan habitualmente los vidrios de los automóviles. Esas gotitas condensadas son lo suficientemente diminutas como para dar lugar a difracción. Lo ilustran fantásticamente estas imágenes cortesía de Mª Cruz Navarrete Fernández. Se trata de la luna trasera del automóvil, donde se aprecian los hilos de la luneta térmica distribuidos de forma horizontal.