El arcoíris es quizás de los efectos ópticos más familiares, emocionantes, y significativos, colosal e íntimo, personal y universal, por lo que merece una página aparte. Para más ejemplos y explicaciones detalladas del fenómeno remitimos a la web hermana de fenómenos ópticos descargable en este enlace:
Y aquí disfrute de todos estos ejemplos:
Un fantástico arcoíris rojo captado y compartido amablemente por Isabel Moreno Navarrete en Calzada de Oropesa, comunicado por Mª Cruz Navarrete Fernández. Arcoíris formado en el ocaso del día. Por estar el sol en el horizonte la luz que forma el arcoíris por reflexión en las gotas de agua es predominantemente roja, de ahí la ausencia de otros colores. Fantástica imagen, de una calidad muy superior a la de las que figuran en libros especializados sobre el tema. Se aprecian incluso los arcos supernumerarios. El fondo de cielo nuboso añade una buena dimensión dramática de de cielos turbulentos y fin de tormenta. Magnífica imagen.

Un arcoíris a la puerta de nuestra querida facultad, observado y compartido amablemente por Lucía Ortega Gutiérrez. Fue observado en amigable compañía de Rocío y Celia, a la salida de un examen. Quizás por todo eso les alegró muchísimo el momento, como una inmensa sonrisa con la que nos saludara el cielo. Recordando siempre que cada arcoíris es personal, cada uno que vemos se ha producido para nosotros solos.

Preciosa imagen tomada por Ester Haro Navarro y comunicada amablemente por Rosa García Carmona, muy grandes y muy queridas por el que escribe. Maravillosos los sucesivos planos de Madrid en la distancia, con sus juego de iluminaciones contrapuestas. Toda la imagen gobernada por la presencia de ese fragmento de arco que parece retirarse a un margen para que podamos admirar la belleza de su obra. Porque en esta como en todas las imágenes se aprecia cómo el arcoíris hace más hermosas todas las escenas en las que aparece, con su forma propia de distribuir la luz, que eso es un arcoíris, un juego de luz.

Tres magníficas imágenes cortesía de Mónica Arranz Rodríguez, tomadas en Arenales del Sol, cerca de Alicante. La primera imagen es fascinante en su completitud, con ese maravilloso mar verde en su interior, y con el prolongarse por el mar en el lado derecho del primario. Qué bien se ven los dos arcos en todo su recorrido, con sus colores invertidos, la brillantez del interior, la oscuridad de la banda de Alejandro entre primario y secundario.
Y qué fuerza tienen las dos imágenes siguiente con derroche de luz amarilla. Magníficas.
Maravilloso arcoíris doble por nuestra gran colaboradora en arcoíris en especial Julia Sotomayor Susín. Es cautivador la composición, los arbolitos en el centro con esa iluminación tan especial y amarilla, el camino que parece querer bordear al arcoíris, y el perrito. Hay algo más también notable. El arcoíris es circular, pero parece como achatado. Debe ser esto efecto de algún efecto de distorsión causada por el objetivo de la cámara usado para que quepa todo el arcoíris en la imagen, que sabemos que es realmente grande. Por toda su belleza lo usamos con gusto como chapa y pegatina de recuerdo del curso de óptica de 2026.
Arcoíris doble particularmente brillante en un tramos, encerrando un trozo de cielo azul, sobre Torrelodones, captado y compartido amablemente por Olivia Baeza Santos.
Dos fantásticas imágenes de Daniel Louis Turcany Díaz desde Suecia, sobre el mar
Magnífica imagen de arcoíris doble sobre las salinas del Mar Menor en Murcia, por cortesía de Enrique Domenech (con la cámara de Vidal). Elegancia y sencillez sobre azules de cielo y mar, apoyándose delicadamente en la fina línea de tierra del horizonte, pura arquitectura celestial. Se aprecia muy bien la inversión de colores en el secundario, la oscuridad de la banda de Alejandro entre primario y secundario, y se insinúan los arcos súpernumerarios violetas en el borde interior del primario.
Dos magnificas imágenes cortesía de Carmen Barbero Romero con arcoíris dobles. La primera llena de arte con un enrejado de cuerda que le da un toque ondulante, y la iluminación directa de los edificios en el interior del arco que lo llena de vida. La segunda con un cielo poderoso, y una elegante torre de testigo marcando las dimensiones grandiosas del efecto.


Muy elegante el siguiente arcoíris cortesía de Lorena Terrón Egido desde Las Rosas en San Blas, Madrid. El sector angular de arco visible depende de la altura del sol y del observador sobre el suelo. Para una elevación suficiente de ambos el arco sería un círculo completo. Normalmente, el observado está a ras de suelo, en cuyo caso cuanto más elevado sobre el horizonte esté el sol menor el fragmento de círculo que se verá, el resto tapado por la tierra, donde no hay gotas que nos envíen su luz reflejada. Cuando el sol está en el horizonte vemos un semicírculo. Se incluye un bonito detalle del arco en el que no hemos querido eliminar las torres de electricidad por darle un toque de potencia energética al fenómeno. En ambas imágenes se aprecia con mucha claridad la distinta luminosidad dentro y fuera del arco.


Un par de fantásticas imágenes de la gran, grandísima Sara Fernández Núñez en Brighton, uno doble en una espléndida semicircularidad, y otra en un magnifico fragmento doble con su banda de Alejandro en todo su esplendor.
Magnífica secuencia de tres imágenes cortesía de Cristina Martín Pascual, tomadas una tarde de septiembre en la Universidad Complutense tras una buena tormenta. En alguna de ellas se aprecia muy bien el secundario y la banda de Alejandro más oscura entre primario y secundario. Y también se agradece mucho ese cuidado en abarcarlo entero, que lo enmarca y encuadra maravillosamente en el paisaje urbano, en este caso nuestra común alma mater, en el que casi llega a notarse un perfumado y fresco aire limpio tras la lluvia, la paz tras la tormenta, y una delicada esperanza emergiendo tras el desahogo torrencial de la angustia. En la tercera se incluye además las sombras alargadas en el atardecer de los que contemplan el espectáculo.
Maravilloso arcoíris por Laura Barragán en las Cataratas del Niágara.

Una increíble secuencia de tres imágenes de arcoíris como no he tenido la suerte de ver nunca, observados y registrados por Julia Sotomayor Susín, en Alcalá de Henares, con su secundario, y los mejores supernumerarios que he visto nunca. Los supernumerarios son esos arquitos que se van alternando por la parte interior del principal.
Disfrute de estos supernumerarios de escándalo y también de la banda de Alejandro, la zona entre primario y secundario.
Por Álvaro Velasco Escorial, en Talamanca de Jarama.
Fragmento de arcoíris observado por Susana Laorga Fernández, con polarizador, lo que aumenta la saturación del color. Se puede adivinar que hay algo más allá del color violeta, los llamados arcos supernumerarios, de origen interferencial.
El arcoíris está polarizado como ocurre casi siempre con la luz reflejada, en este caso en gotas de agua. En el vídeo que puede ver en este enlace he antepuesto un polarizador a la cámara y lo he rotado. Se aprecia cómo en algunas porciones del polarizador el arcoíris desaparece y en otras mejora su visibilidad respecto al fondo de luz despolarizada.
Maravilloso caso de arcoíris casi rasante al suelo, por Marina Paris Ogayar.
Y otro también próximo al suelo, que parece querer fundirse con la ciudad, por Telma Sanz Hernando.
Delicado arcoíris extendiéndose elegante por el cielo de Lisboa, por María Benito Gomes.
Arcoíris doble desde mi casa.
Magnífico contraste sobre el fondo, por Miguel Rodríguez de Gaspar Fernández.
Arcoíris desde el tren por Enrique García-Blanes Seguido.
Si se coloca adecuadamente cerca de los aspersores de riego, con el sol en su cogote, y el sol no está muy alto puede ver a placer un maravilloso arcoíris, cortesía del gran Enrique García-Blanes Seguido.

Un fragmento de arcoíris muy curioso, en Oros Bajo, entre montañas. Ocurre antes del amanecer en esa parte del valle a la sombra de una montaña a las espaldas del fotógrafo. La parte del cielo que forma el arcoíris está presenciando el amanecer, y por eso predomina la parte roja,
como en este otro ejemplo. Ni llovía ni había llovido, la responsable del arcoíris era una lluvia distante, una parte de la cuál se puede observar en la parte inferior izquierda de la imagen, en lo que de hecho parece virga, lluvia que desparece antes de tocar el suelo.
Arcoíris sobre Groningen, Países Bajos, tomada desde el Vismarkt, con la Martinitoren al fondo, con el maravilloso pajarito que parece querer cruzar el arcoíris, quizás pasando entre el primario y el secundario, quizás lo consiga por no saber que es imposible. Imagen cortesía de la gran Isabel Tenreiro Villar.
Magnífico par de imágenes de arcoíris sobre Alcalá de Henares de nuevo por Julia Sotomayor Susin. Un semicírculo casi completo apoyado delicadamente sobre los tejados, y un fragmento donde se aprecia el secundario con sus colores invertidos y la banda de Alejandro, la zona entre primario y secundario, más oscura precisamente por la propia naturaleza del arcoíris como concentración de luz, con ese nombre en honor de Alejandro de Afrodisias, en el siglo II de nuestra era.


Fantástico arcoíris, también con su secundario y su banda de Alejandro, cortesía de Claudia Puertas González.
El arcoíris es un mosaico o una vidriera. Cada gota contribuye con un fragmento como una tesela en un mosaico o un fragmento de vidrio en una vidriera. Y además esa contribución es personal para usted, con un color distinto al que observa en esa misma gota cualquier otro observador. He buscado plasmar ese hecho en la siguiente imagen, tomada en un aspersor con un surtidor en forma de abanico para regar el césped del parque en el Polideportivo Fernando Escartín Coti de Biescas.
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