En espiral y mucha óptica
Estamos acostumbrados a las ondas con simetría circular que se produces en la superficie del agua cuando algo la perturba, siempre muy hermosas de observar. Por ello llama mucho la atención este curioso fenómeno observado, fotografiado y compartido amablemente por Alejandro González Abejón en el lago de Sanabria. En esta curiosa imagen parece que la ola se despliega, no en forma circular, sino en hélice. Como bien señala Alejandro, la explicación pueda estar en el fondo rocoso, que hace que unas partes de la onda avancen a más velocidad que otras. Muy curioso y muy bien observado.
Además de lo curioso y hermoso del fenómeno, hay más óptica que señalar en la imagen. Observe que en la parte inferior de la foto se aprecia claramente el fondo rocoso del lago, y que a medida que levantamos la mirada hacia la parte superior vemos que la visión del fondo se ve sustituida por la luz reflejada del cielo. Es una bonita demostración de que la transmisión y reflexión de la luz en la superficie del agua dependen del ángulo que forme la dirección de propagación de la luz con la superficie. Para direcciones próximas a la perpendicular predomina la transmisión frente a la reflexión y vemos muy bien el fondo. Lo contrario ocurre cuando la dirección de propagación es rasante con la superficie, y el agua se convierte en espejo del cielo.
La siguiente imagen muestra una panorámica del lago, también llena de luz y de óptica. Se aprecia el tono azulado de las montañas en la lejanía, efecto del esparcimiento Rayleigh producido por la atmósfera que absorbe más azul que rojo y luego nos lo envía en todas las direcciones. Es la luz del aire. Observe también los delicados colores en las nubes próximas al sol, que son seguro efecto de difracción de la luz en las gotitas de agua de las nubes, las nubes iridiscentes. Y esos rayos que parecen salir del sol en varias direcciones, producto seguramente de la difracción en la abertura de la cámara.
Mucha y buena óptica.



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